Entre enero y septiembre, los embarques de granos y aceites se vieron impulsados por una cosecha excepcional y el robusto apetito internacional. En paralelo, la liquidación de divisas del sector volvió a dar buenas señales.

Entre enero y septiembre, los embarques de granos y aceites se vieron impulsados por una cosecha excepcional y el robusto apetito internacional. En paralelo, la liquidación de divisas del sector volvió a dar buenas señales.