Se estima que el costo fiscal directo para el estado nacional sería de u$s520 millones. En el extremo, cuánto mejor reaccionen los productores y más exporten, el costo podría recuperarse con la recaudación de las retenciones que seguirán vigentes.

Se estima que el costo fiscal directo para el estado nacional sería de u$s520 millones. En el extremo, cuánto mejor reaccionen los productores y más exporten, el costo podría recuperarse con la recaudación de las retenciones que seguirán vigentes.