La Cámara Federal porteña consideró que los dichos no configuran el delito de apología del crimen. Sin embargo, uno de los jueces votó en disidencia y sostuvo que la denuncia fue desestimada de manera prematura. Otro magistrado cuestionó con dureza las expresiones y advirtió que fueron pronunciadas con un tono sarcástico al referirse a episodios “terribles” de la historia argentina.
